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Estado Actual y Futuro Próximo de la Auditoría
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INTRODUCCIÓN



El presente documento pretende presentar el estado del arte de la auditoría a nivel internacional y colombiano, estableciendo en forma sucinta los esquemas paradigmáticos que han predominado en nuestro país hasta el momento. Asimismo se trata de avizorar el futuro próximo de la auditoría, no prediciéndolo sino tratando de crearlo, siguiendo a Gary Hamel: "El futuro no se puede predecir, hay que crearlo".



1. LA AUDITORÍA ANTES DEL SIGLO XX



La profesión de la Contaduría Pública es una profesión universalmente joven, a pesar que desde la colonia española el Rey se cuidaba mucho de enviar contadores para que le rindieran cuentas de la gestión de los adelantados, su auge y en especial la auditoría se efectúa a mediados y finales del siglo XIX. La Corona británica dio reconocimiento a los Contadores Públicos en el año 1854. En Estados Unidos, el antecedente más antiguo fue en el año 1896, con los CPA´s de la ciudad de Nueva York. Pennsylvania los reconoció en 1899 y Maryland en 1900. Sólo que desde entonces, ellos tenían claridad de lo que debe entenderse por Contadurías Pública y Privada, precisaron el ámbito de cada una y desde el primer momento arrancaron con el pie derecho y con una definida carta de navegación para la Contaduría Pública.



En la Edad Media, la auditoría trataba de descubrir fraudes; este enfoque se mantiene hasta finales del siglo XIX. Hasta la Revolución Industrial la economía se desarrollaba en base a una estructura de empresa familiar donde la propiedad y la dirección de sus negocios confluían en las mismas personas, que, por tanto, no sentían ninguna necesidad de la auditoría independiente ni tampoco se les imponía por normativa legal.



Con la aparición de las grandes sociedades, la propiedad y la administración quedó separada y surgió la necesidad, por parte de los accionistas y terceros, de conseguir una adecuada protección, a través de una auditoría independiente que garantizara toda la información económica y financiera que les facilitaban los directores y administradores de las empresas.



La razón de ser Gran Bretaña la cuna de la auditoría se explica por ser este país el pionero en la Revolución Industrial. Estados Unidos, en la actualidad, está a la vanguardia del estudio e investigación de las técnicas de auditoría y de su desarrollo a nivel legislativo.



La crisis de Wall Street en 1929 y la creación de la Securities and Exchange Commission (SEC), órgano regulador y controlador de la Bolsa, han sido factores determinantes para conseguir las cotas de desarrollo que los profesionales de la auditoría han alcanzado en aquel país.





2. ANTECEDENTES HISTÓRICO-LEGALES DE LA AUDITORÍA EN COLOMBIA: SIGLO XX



Realmente la auditoría en Colombia no ha sido reglamentada en el pasado en forma directa sino de manera tangencial, por eso se plantean los siguientes antecedentes legales que en una forma u otra se han relacionado con la auditoría o revisoría fiscal en el siglo XX enmarcados en los esquemas paradigmáticos propuestos por Samuel Alberto Mantilla.



2.1 ESQUEMA EMPÍRICO



Se ubica en el origen histórico de la revisoría fiscal. Las sociedades mercantiles y en especial la sociedad anónima a inicios del siglo XX presentan un conjunto de necesidades que fueron llenadas con la solución de ensayo-error creando una revisión generalizada de las cuentas de la empresa, es decir sus operaciones deberían ser miradas por ojos diferentes de quienes las realizaron. Esta necesidad era obligada por la confianza privada que pretendía la protección del patrimonio y evitar los problemas de orden tributario (fiscal). Nace en forma empírica el revisor fiscal.



2.2 ESQUEMA NORMATIVO



Los sucesos subsecuentes a la caída de Wall Street originaron en el mundo una serie de prácticas empresariales que se introdujeron al país a través de las multinacionales con operaciones en Colombia y con el hito de la Misión Kemmerer. Era el auge de las sociedades anónimas y la apertura de capitales, por lo que la atemperación a estos sucesos se dio por la vía de la regulación por el imperio de la ley. Este esquema normativo se da cronológicamente así:



Año 1918



Ley 51 de 1918. Versa sobre establecimiento de Sociedades de Crédito y se refirió a los inspectores y subinspectores del gobierno como integrantes de la Sección de Inspección de Circulación. A ellos les correspondía "ejecutar la vigilancia e inspección de los bancos y de las demás sociedades de crédito", mediante la práctica de visitas, por lo menos dos veces al mes, a los bancos e instituciones. Los resultados debían publicarse en el Periódico Oficial.

Año 1923



Ley 25 de 1923. Relativa al Banco de la República legisló sobre los Auditores del mismo, facultándolos para asesorar a la Superintendencia Bancaria en la revisión de los bancos comerciales.



Ley 42 de 1923. Asignó a los auditores de la Contraloría atribuciones como la siguiente: "examinar e inspeccionar las oficinas de toda persona encargada del manejo de caudales o bienes del gobierno nacional, en la zona que le corresponda".



Ley 45 de 1923. En su artículo 30 dispuso: "El Superintendente deberá visitar y examinar, personalmente o por medio de sus delegados o inspectores, por lo menos dos veces cada año y sin previo aviso, al Banco de la República, a todos los bancos comerciales nacionales o extranjeros, hipotecarios y a cualquier otro establecimiento bancario sujeto a las disposiciones de esta ley".



Año 1931



Ley 58 de 1931. Dio vida a la Superintendencia de Sociedades Anónimas, no creó la Revisoría Fiscal, pues de hecho era una realidad en las sociedades comerciales, Pero en sus artículos 26, 40 y 41 se refirió directamente a las incompatibilidades y responsabilidades del Revisor Fiscal. Esta norma en su artículo 46 autorizó a la Superintendencia de Sociedades Anónimas, para establecer la institución de los Contadores Juramentados y fijarles funciones.

Año 1935



Ley 73 de 1935. En su artículo sexto expresamente se ocupó del Revisor Fiscal: "Toda sociedad anónima tendrá necesariamente un Revisor Fiscal, con las siguientes funciones...".

Año 1941



El 24 de junio de 1941, la Superintendencia de Sociedades aprobó la Resolución No. 531, mediante la cual estableció la institución de los Contadores Juramentados. Esta se convirtió en el Decreto 1351 de 1941, que reglamentó en forma específica las condiciones para ser Contador Juramentado.

Año 1945

En 1945, el entonces rector de la Escuela Nacional de Comercio de Bogotá, el doctor Jorge Cárdenas Nannetti, creó en esta institución los estudios universitarios de Contaduría y abrió la carrera, a la cual se ingresaba, previo el lleno de formalidades especiales, para cursarla en tres años. Al cabo de éstos debía presentar una tesis de grado para optar al título de Contador Juramentado.

Año 1948

El Congreso Nacional, consciente de la importancia de lo realizado por el doctor Cárdenas Nannetti, expidió la Ley 143 de 1948, sobre Educación Técnica, que en su artículo 2º indica: "La enseñanza técnica se impartirá de acuerdo con los planes y programas..., en las facultades técnicas destinadas a la formación de Ingenieros Técnicos y Contadores Públicos u otras especialidades de Comercio Superior".

Año 1950

El Decreto 2521 de 1950, que reglamentó el funcionamiento de las Sociedades Anónimas, se ocupó expresamente del Revisor Fiscal, su nombramiento, funciones, informes y responsabilidades. Este estatuto puede considerarse la base de las modernas Sociedades Anónimas y de la Revisoría Fiscal.

Año 1952

Mediante el Decreto 686 de 1952 se reglamentó la Ley 143 de 1948 y se determinó el pénsum de estudios para cursar la carrera de Contador Juramentado.

Año 1956

El Decreto 2373 de 1956 se expidió, bajo facultades especiales de Estado de Sitio, el presidente Gustavo Rojas Pinilla. Al desaparecer tal situación en el país, el Congreso debía definir las normas que hacían tránsito y las que quedaban derogadas. De esta manera surgió la Ley 145 de 1960, que recogió y modificó la legislación de 1956.

Año 1971

Por medio del Decreto 410 de 1971 fue dictado el Código de Comercio que nos rige. Los artículos 203 a 217 del Estatuto Mercantil se ocupan del Revisor Fiscal. El 215 estableció que las personas jurídicas pueden desempeñar dicho cargo.

Año 1979

En 1979 fue dictada la Ley 32, mediante la cual se creó la Comisión Nacional de Valores. Esta norma se interesó en sancionar a los Contadores Públicos por expedir certificaciones para la Comisión, con datos no tomados de los libros de Contabilidad.

Año 1982

El país experimentó la denominada crisis financiera de 1982. El Decreto 2920 de este año se refirió al "orden público económico" y a la responsabilidad que en el mismo le incumbe al Contador Público en sus efectos de protector de terceros, moralizador de la comunidad y vigilante del Estado.

Años 1986-90

Los hechos recientes tienen relación con el Decreto 2160 de 1986, el Decreto 1798 de 1990 y la Ley 43 de 1990, con las cuales se eleva el nivel profesional y se amplían los campos de acción del Contador Público.

Año 1991

El 6 de julio de 1991 fue expedida la nueva Constitución Política de la República de Colombia. El artículo 354 dispone que "habrá un Contador General, funcionario de la rama ejecutiva, quien llevará la contabilidad general de la nación y consolidará ésta con las de sus entidades descentralizadas". El parágrafo del artículo 354 señala que "seis meses después de concluido el año fiscal, el gobierno nacional enviará al Congreso el balance de la hacienda, auditado por la Contraloría General de la República, para su conocimiento y análisis". El artículo 274 puntualiza que "la vigilancia de la gestión fiscal de la Contraloría General de la República, se ejercerá por un Auditor elegido para períodos de dos años por el Consejo de Estado, de terna enviada por la Corte Suprema de Justicia". Además los artículos 267, 268, 269 y el 372 de la Carta, conceden especial importancia a la Auditoría.



2.3 ESQUEMA ECONÓMICO



La existencia de una economía mundial globalizada aumenta en forma extrema la complejidad del entorno de las organizaciones, pues la empresas deben responder en forma inmediata a los cambios so pena de desaparecer. El siglo XXI presenta un mundo cambiante casi permanentemente por los efectos de la evolución tecnológica, la investigación científica, el incremento vertiginoso del conocimiento, la depuración y perfeccionamiento de los sistemas de información, la internacionalización de los mercados el fenómeno de la globalización que parece no tener límite, han generado una diversificación de operaciones que realizan y abarcan tales organizaciones y entidades, así como la aparición de corrientes empresariales, institucionales y de gobierno relativas a niveles de calidad, altos rendimientos y competitividad. Estos cambios se reflejan necesariamente en la información captada y producida por la organización. Los estándares internacionales de contabilidad de la IASC (International Accounting Standards Committee) por exigencia de la IOSCO (International Organization of Securities Commission) han sido revisados y modificados en su totalidad, siendo diferentes a los emitidos con anterioridad, por lo que cuando se hace referencia a los nuevos se les identifica como IASC2000. De igual manera los estándares internacionales de auditoría emitidos por la IFAC (International Federation of Accountants) en razón a la emisión por la misma de los estándares internacionales de aseguramiento de la información fueron recontextualizados.



El proceso de la auditoría entonces se hace también más complejo en este contexto y su enfoque debe orientarse a responder a los requerimientos del medio. Esto implica establecer procedimientos más eficientes que cubran las nuevas exigencias pero que representen menores costos para aumentar las condiciones de competitividad tanto para las empresas auditadas como para las firmas de auditoría. Entonces la esencia de la nueva auditoría debe ser el conocimiento integral del negocio auditado, la evaluación de riesgos centrada más en el entorno cambiante, profunda planeación estratégica y utilización extensiva de nuevas tecnologías de información y comunicación que tendrán influencia en los procedimientos de auditoría a aplicar.



Este enfoque implica un análisis top-down de la empresa, enfatiza el conocimiento estructural y organizativo de la misma, comprensión total del negocio y en entorno empresarial, antes que las transacciones internas como lo hace la auditoría financiera tradicional. Hablar a las empresas de una auditoría financiera es actualmente un anacronismo, pues como se comentó al principio, esta era la función principal al inicio del siglo XX.



3. LA AUDITORÍA A NIVEL INTERNACIONAL



La evolución de la auditoría muestra que hasta la gran crisis económica y financiera de los Estados Unidos de Norteamérica de los años de ´30 los estados financieros auditados se certificaban. En este periodo muchas firmas de auditores y contadores públicos tuvieron que afrontar juicios y sufrir penas privativas de la libertad, por haber fallado a la confianza del público, lo que motivó al AICPA (Instituto Americano de Contadores Públicos Certificados), a emitir The Generally Accepted Auditing Standards (GAAS) o las normas de auditoría generalmente aceptadas (NAGA), las que rigen con muy pocos cambios hasta nuestros días, fundamentalmente para la ejecución de las auditorías contables. En Canadá, Estados Unidos de Norteamérica y Gran Bretaña, se vienen aplicando la auditoría operativa, de gestión o de las tres “e” (eficiencia, eficacia y economía), especialmente en las entidades gubernamentales desde el año 1970.



En la Conferencia Interamericana de Contabilidad en Asunción-Paraguay, (septiembre de 1993), se trató de la "Nueva frontera profesional" y de la "auditoría de la liberación", pensando, indudablemente ¿qué debe incluir y qué debe abarcar la auditoría moderna para el siglo XXI? De igual manera el Segundo Congreso Internacional de Auditoría Integral llevada a cabo en Buenos Aires, Argentina (junio de 1995), se sentaron las bases para que investigadores y estudiosos en la materia se preocupen de efectuar trabajos en cada uno de los países involucrados, en tal sentido.



4. FUTURO PRÓXIMO DE LA AUDITORÍA



En los actuales momentos se está viviendo una crisis en la auditoría, semejante a la de los años ´30: la quiebra de Enron y la participación en la misma de una de las grandes firmas transnacionales de auditoría ha producido una gran desconfianza entre los inversionistas de los EE.UU. con sus consiguientes repercusiones en los restantes países de este mundo globalizado.



Esta crisis obliga necesariamente a repensar la forma en como se está ejecutando la auditoría y cuáles son las necesidades actuales de las empresas del siglo XXI. Para lo anterior es necesario determinar como se ha realizado hasta el momento la auditoría y cuál debe ser el futuro de la misma para responder a lo que las organizaciones requieren y no estar condenada a desaparecer por ineficaz.



La auditoría a principios del siglo XX fue orientada al control de las grandes corporaciones cotizantes en la bolsa de valores norteamericana, las que eran las únicas que podían pagar los altos costos del proceso, para garantizar la razonabilidad de los estados financieros al público interesado en invertir en las mismas. Este trabajo era desarrollado por un equipo de muchas personas y elevadas y costosas horas hombre. Básicamente consistía en la inspección de activos y verificación y validación de las de transacciones económicas constitutivas de la formación de los estados financieros.



A mediados del siglo se inició el reordenamiento de la auditoría financiera, pues su aplicación se extendió a empresas de diversos tamaños, se desarrollaron y profundizaron conceptos de planificación, análisis de los sistemas de control interno, técnicas de muestreo, el muestreo estadístico y pruebas de auditoría, aumentándose la eficiencia del proceso de auditoría, pues la verificación y validación se realizan sobre las transacciones representativas teniendo en cuenta su importancia relativa y riesgo probable con lo cual se disminuyen significativamente las horas de trabajo y el costo global de la auditoría.



En el siglo actual se debe hablar de auditoría integral, que comprende auditoría de control interno, auditoría de gestión, auditoría de cumplimiento y auditoría financiera, pero tomadas en conjunto con un enfoque de sistemas, no como la sumatoria simple de cuatro auditorías. Ninguna es más importante que las otras, ni puede considerarse la auditoría integral como una extensión de la tradicional auditoría financiera. La auditoría integral es un sistema compuesto de cuatro subsistemas, y posee las propiedades de todo sistema, siendo la principal la sinergia, pues las cuatro auditorías actuando como sistema producen un mayor efecto que si se consideran en forma individual. Además, no sobra advertir que el juicio del auditor se produce considerando la totalidad u holismo, analizando las cuatro auditorías en conjunto como un todo.



La opinión profesional del auditor integral versará sobre si el sistema de control interno es eficiente, si existe un ambiente de control en la empresa, si hay una adecuada evaluación de riesgos, si existen y se ejecutan actividades de control, si hay una adecuada información y comunicación sobre el control interno y si existe un monitoreo sobre el control interno (auditoría de control interno), si la empresa se administra con eficiencia, eficacia y economicidad, si el recurso humano es gestionado adecuadamente, si hay adecuada gestión de las recursos financieros, físicos y de información (auditoría de gestión), si las operaciones financieras, administrativas, económicas o de otra índole ocurridas en un ente económico se efectuaron de acuerdo con la normatividad vigente en el campo laboral, comercial, tributario, del medio ambiente, entre otros, y de acuerdo con los estatutos y demás reglamentos institucionales, todo encaminado a la búsqueda de los objetivos propuestos, (auditoría de cumplimiento), si los estados financieros presentan en forma razonable la situación financiera y el resultado de sus operaciones de acuerdo a las normas de contabilidad de general aceptación y se han hecho las revelaciones pertinentes.



Como se puede apreciar, la auditoría financiera tradicional es un servicio necesario pero insuficiente para esta época de cambio constante y sostenido. La profesión contable no puede continuar hablando de auditoría como sinónimo de auditoría financiera, debe especificarse el tipo de auditoría de que se trate cuando se mencione la palabra. Ahora bien, el servicio de auditoría a prestar a las empresas de la actualidad debe ser por antonomasia el de auditoría integral. Pero la pregunta es: ¿Cómo prestar el servicio de auditoría integral en Colombia? La respuesta es muy simple: Siempre que se ejerza la Revisoría Fiscal!. En nuestro país no necesitamos legislar para traer auditoría integral a las empresas, pues el Código de Comercio al regular la institución de la Revisoría Fiscal, sin intención la dejó preparada para el futuro, cosa bastante extraordinaria si se tiene en cuenta que siempre las normas jurídicas andan muy atrasadas con respecto a la realidad.



El Código de Comercio en su artículo 207 establece claramente los objetivos de la revisoría fiscal, los cuales pueden sintetizarse así:



q Examen del producto del sistema de información financiera de la sociedad con el fin de emitir una opinión profesional independiente sobre su razonabilidad, (auditoría financiera).



q Evaluación y supervisión permanente del sistema de Control Interno (auditoría de control interno).



q Evaluación de la eficiencia y eficacia en el cumplimiento del objeto social (auditoría de gestión).



q Evaluación sobre el cumplimiento de la normatividad aplicable al ente en todas las operaciones que este realice (auditoría de cumplimiento).



Corresponde entonces a los Contadores Públicos que ejercen la Revisoría Fiscal realizar auditoría integral en lugar de la auditoría financiera tradicional y a las facultades de Contaduría Pública enseñar Revisoría Fiscal con un enfoque de auditoría integral en lugar de auditoría financiera como se ha venido haciendo desde el siglo pasado.



Además de las denominaciones de auditoría anteriormente mencionadas (auditoría integral, auditoría de control interno, auditoría de gestión, auditoría de cumplimiento, auditoría financiera) existen actualmente distintas y variadas denominaciones de auditoría generalmente relacionadas con el área sujeta a examen como la siguiente lista enumerativa más no exhaustiva:



Auditoría Operacional Auditoría en Informática

Auditoría Operativa Auditoría Analítica

Auditoría Administrativa Auditoría Interna

Auditoria Técnica Auditoría Tributaria
Auditoría Ambiental Auditoría Gubernamental

Auditoria Social Auditoría Socio-laboral

Auditoria Forense



Algunos tratadistas o expertos en la ciencia contable plantean nuevas formas o tipos de auditoría con los conceptos y alcance siguientes:



Auditoría de Regularidad



Abarca el examen financiero y los exámenes de cumplimiento u observancia legal y la evaluación de la probidad administrativa con que se desempeña la unidad económica en cuestión, tanto en el sector privado como público. (González, 1995).



Auditoría Social



Es el examen y evaluación de las entidades públicas y empresas respecto de su trascendencia y responsabilidad en la vida social de un país, de las circunstancias implicantes en la sociedad civil, del rol que cumplen en la sociedad; que en el caso de entidades públicas debe estar orientada, entre otros a satisfacer las necesidades de información de la sociedad. Una derivación de esta auditoría es la auditoría ambiental o auditoría de la ecología (González, 1995).



Auditoría Global



Es una auditoría multidisciplinaria que incluye los exámenes de ética empresarial (auditoría integrada), de equidad social (auditoría social) y de protección ambiental (auditoría ambiental). (González, 1995).



Auditoría de Calidad



Es la revisión periódica y estudio del grado de implantación del sistema de calidad de la organización, del que se puede extraer conclusiones e implantar mejoras. (La normatividad de calidad ISO 9000. en Empresas de Servicios). Es un examen independiente y sistemático para determinar si las actividades de calidad y los resultados relacionados con ellas cumplen las medidas planificadas, y si estas medidas se llevan a la práctica de forma eficaz y son las adecuadas para alcanzar los objetivos. (Manual de auditoría de la calidad.- Norma ISO 8402). La ASQC (Sociedad Norteamericana para el Control de Calidad) define a la auditoría de calidad, como un examen sistemático de las actuaciones y decisiones de las personas con respecto a la calidad, con el objeto de verificar o evaluar de manera independiente e informar del cumplimiento de los requisitos operativos del programa de calidad, o la especificación, o los requisitos del contrato del producto o servicio. La auditoría de calidad tiene 4 modalidades: Auditoría de Producto, Auditoría de Proceso, Auditoría de Sistema y, Auditoría de Vendedor (Arter, 1993).



Auditoría Medioambiental



Es el examen de eficiencia y eficacia de las entidades, en la administración del medio ambiente, en términos de las formas de la intervención estatal: conservación, protección, uso y explotación. Tiene por finalidad la protección y preservación del medio ambiente, sus recursos y el entorno natural de la sociedad; y por tanto se incluye dentro de la auditoría social.(Contraloría General de la República de Colombia, 1996.).



Auditoría de Control Interno



Es la evaluación de los sistemas de contabilidad y de control interno de una entidad, con el propósito de determinar la calidad de los mismos, el nivel de confianza que se les puede otorgar y si son eficaces y eficientes en el cumplimiento de sus objetivos. Esta evaluación tendrá el alcance necesario para dictaminar sobre el control interno y por lo tanto, no se limita a determinar el grado de confianza que pueda conferirse para otros propósitos. (Blanco Luna, 1997).



Esta auditoría es denominada por Ángel González Malaxechevarria, como auditoría de la estructura y ambiente de control interno.



Auditoría de Gestión



Es el examen que se efectúa a una entidad, con el propósito de evaluar la eficacia de la gestión en relación con los objetivos generales, su eficiencia como organización y, su actuación y posicionamiento desde el punto de vista competitivo, con la finalidad de emitir un informe sobre la situación global de la misma y la actuación de la dirección. (Blanco Luna, 1997)





Auditoría Comprensiva



Es el examen diseñado para informar sobre la administración de los recursos monetarios, humanos y físicos, así como proveer el mayor grado de responsabilidad en el desembolso de los fondos públicos. Incluye evaluar la adecuación de los sistemas y controles administrativos, para asegurarlos respecto a la economía eficiencia y efectividad. (Oficina del Auditor General del Canadá, 1982).



Esta auditoría es concebida por algunos expertos, como la amalgama de la auditoría de regularidad y la auditoría de gestión, en cambio otros la denominan como auditoría integrada; pero en todo caso, se debe tener cuidado en no confundirla ni denominarla como auditoría integral.



El fundamento de esta auditoría es la "Responsabilidad", concepto muy repetido en la actualidad, sobre todo para aplicarlo a las entidades del sector público y que fuera propuesto por la oficina del auditor general de Canadá (Contraloría General de Canadá) en la ciudad de Otawa, todavía en 1975 como "Accountability" término que aunque no tiene una traducción precisa, en español debe entenderse como "la obligación de responder por una responsabilidad que ha sido conferida; es decir, responder ante una autoridad superior por recursos o deberes encomendados" concepto que implica la existencia de dos partes, una que asigna la responsabilidad y otra que la acepta con el compromiso de informar sobre la manera en que ha sido desempeñada.



Luego de este breve repaso de modalidades de exámenes de auditoría, resulta inevitable e ineludible plantearnos las interrogantes siguientes: ¿Todas ellas confluyen en la auditoría integral?, ¿Qué otros enfoques o connotaciones tiene la auditoría integral?, ¿Cuál es el verdadero alcance de la auditoría integral?



La auditoría integral es el proceso de obtener y evaluar objetivamente, en un período determinado, evidencia relativa a la información financiera, al comportamiento económico y, al manejo de una entidad; con el propósito de informar sobre el grado de correspondencia entre aquellos y los criterios o indicadores establecidos, o los comportamientos generalizados.



La auditoría integral implica la ejecución de un trabajo con el alcance o el enfoque, por analogía, de las auditorías financiera, de cumplimiento, de control interno y de gestión. Según Yanel Blanco Luna, la auditoría integral es un modelo de cobertura global y por lo tanto, no se trata de una suma de auditorías, aunque con fines metodológicos sea necesario utilizar esta perspectiva.



CONCLUSIONES



La auditoría es el área de las ciencias contables más dinámica, la que más evoluciona, pues debe responder permanentemente a los cambios del entorno. Mientras que la contabilidad ha permanecido prácticamente estática durante 500 años, la auditoría ha modificado su enfoque desde la edad media, pasando por la revolución industrial hasta llegar al siglo XXI.



La auditoría financiera y la Revisoría Fiscal en Colombia han atravesado por tres esquemas paradigmáticos sucesivos: el empírico, el normativo y el económico, pero muchos de los contadores públicos colombianos no han sido concientes de los mismos, por lo cual se resisten al cambio y no comprenden que se está viviendo actualmente en el esquema económico originado por la globalización. Aún se habla de la auditoría financiera como sinónimo de auditoría, cuando la realidad es otra, pues existen cada vez más tipos de auditorías, las cuales toman el nombre generalmente del área sujeta a examen. Las empresas en este nuevo esquema paradigmático saben que la auditoría financiera aunque necesaria y obligatoria en muchos casos, no es suficiente pues sus necesidades originadas con la competencia global son algo más que sus estados financieros. Por esto se plantea como futuro la auditoría integral, la cual se acerca mucho a los requerimientos empresariales de esta época cambiante y turbulenta. Para Colombia y para los que aún se apegan afanosamente al esquema normativo, la solución está en el ejercicio de la revisoría fiscal como una auditoría integral, pues la normatividad existente permite su desarrollo en esta institución sin necesidad de nueva legislación, la cual por experiencia conocemos es lenta, tardía y muchas veces inútil